2 de abril de 2010

QUERIDO PROFESOR JAIME ESCALANTE, TUS ALUMNOS TE RECUERDAN, SIEMPRE SERAS SU PROFE!


Hacemos un paréntesis en nuestras notas habituales para rendir homenaje de respeto, amor y cariño a este gran boliviano cuyo nombre pasara a la historia pues por su bondad, su esfuerzo y dedicación llevo sus enseñanzas allende fronteras!

Marco la diferencia entre muchos y como inmigrante hizo del camino que le toco a seguir una obra magnífica al cambiar con sus enseñanzas las vidas de muchos jóvenes a quienes el éxito y la superación parecían haberles cerrado las puertas.

Gracias Profesor Escalante, siempre te recordaremos, como lo hacen miles de americanos cuyas vidas tocaste.


UN DIA DE FEBRERO DE 1962


Un día de febrero de 1962, el tercer lunes de aquel mes, para ser exacto, el profesor Jaime Escalante Gutiérrez entró en nuestra clase del segundo piso de la sección Secundaria del Colegio “San Calixto” de la ciudad de La Paz, en Bolivia. Lucía sus habituales lentes oscuros (señal inequívoca de que había pasado un alegre fin de semana, o al menos eso conjeturábamos sus alumnos. Escalante tenía la pasión del juego de pelota vasca los días sábados y, de acuerdo a las muchas costumbres de nuestros pueblos latinoamericanos, después de un buen juego, de fútbol, paleta, o pelota vasca, los participantes gustaban de unas cervezas… o algo más, a veces prolongándose la celebración hasta el domingo).

En todo caso, Escalante lucía tenso cuando venía a clases con tal atuendo. Cursábamos el sexto año de bachillerato, y era una de las primeras clases de Física de aquel año. Regularmente, nuestro horario semanal comenzaba con una misa en la iglesia del Colegio, seguida por la ceremonia denominada Hora Cívica. Luego teníamos clases de Filosofía o Religión y, al segundo turno, hacia las 9:30 de la mañana, las clases de Matemáticas o Física que dictaba Jaime Escalante.

Familiarmente nosotros le llamábamos “El llokalla”, sin él saberlo, por supuesto, dado que ese era el apelativo con que cariñosamente, pero muy en serio nos trataba a todos en clases. Como quiera que nuestro colegio albergaba estudiantes de clase media, Jaime Escalante gustaba de apabullarnos (era su técnica, siempre lo fue) contrastando nuestro pretendido origen frente a sus alumnos del Colegio Fiscal “Bolívar”, en el cual también enseñaba.

Para hacer el contraste más notorio nos decía que nosotros éramos unos “niñitos” (“niños bien”, “hijitos de papá” o “peluconcitos”, en el hablar ecuatoriano), mientras que sus alumnos del “Bolívar” (nuestro colegio era particular, pagante se decía entonces) eran, según él, unos “llokallas” (palabra aimara para denominar a los jóvenes adolescentes, pero que se empleaba despectivamente en aquel entonces.)

Así que, en clases nos decía que todos éramos unos “llokallas”, por no haber hecho los deberes o no saber responder sus preguntas, matizado por sus “niñitos”, que utilizaba con un despectivo dejo cariñoso. Es decir que, si hacíamos bien las cosas, no recibíamos ningún calificativo, pero, si errábamos alguna respuesta, pensábamos más de cinco segundos, o simplemente no abríamos la boca cuando él preguntaba algo, caían los suaves coscorrones y tomadas de las patillas, acompañadas de un “¡llokalla!, ¿Por qué no estudias, en lugar de andar de fiestas…?” o un ”¡Niñito!, estás echando a perder la oportunidad que te han dado tus papás, deberías estar con los llokallas del Bolívar…” y otras frases al estilo.

Nosotros, sus alumnos, lo idolatrábamos, porque sabíamos, con esa inocente seguridad de los jóvenes, que no se trataba de maltrato ni injuria, sino una forma muy particular de hacer que nos esforzáramos más. El objetivo de Jaime Escalante era, pues, motivacional.

Se paseaba por los pasillos, preguntando y bromeando, tomándonos a todos el pelo con sorna y bien intencionada presión social e intelectual. Además masticaba goma de mascar (y nosotros afirmábamos que esa era la confirmación de que había festejado ampliamente el fin de semana). Por supuesto, nunca supimos si nuestras conjeturas de adolescentes chismosos eran ciertas o no. Siempre fue un misterio por qué Jaime Escalante venía a clases ciertos días con sus lentes oscuros y masticando “chicle”.


En todo caso, aquel día propuso a nuestra clase, fiel a su método de enseñanza, un problema de física. Era en torno a la mecánica y tenía que ver con pesos, fuerzas, velocidad, aceleración y la fuerza de gravedad. Usualmente, al comenzar sus clases, Jaime Escalante, proponía algún problema simple, de rápida solución, el cual podía ser completado en muy corto tiempo, y nos hacía competir, asignando porciones de la nota final del mes, cada vez que uno acertaba con la respuesta en los primeros 5 a 10 lugares (nuestra clase tenía 52 alumnos).

–“Una ecuación...”—decía, tan pronto ingresaba a la clase, y a continuación escribía una ecuación en el pizarrón.

Nosotros tomábamos una media hoja de papel (especialmente preparada para ese sorpresivo asalto a nuestra desconcentración) y apresuradamente nos dedicábamos a resolver la ecuación de la pizarra. El primero en entregar su solución, era recibido con la mejor de las sonrisas por Escalante, y públicamente mencionado por haber obtenido la mejor nota de esa semana, o de aquel mes. Y así el resto. Cuando llegaba al 11avo participante del concurso, comenzaba a tomar el pelo a quienes se acercaban a su escritorio. Los últimos, por supuesto, recibían críticas a su condición de “llokallas vagos”, incapaces de aprovechar la oportunidad que nuestros padres nos habían brindado. Nuestro fatal destino iba a ser—según el maestro—empleados público, futbolistas, lustrabotas o vendedores de helados…, ir a cursar estudios en el “Bolívar”, o—fatal castigo—, transferidos al colegio rival….

Es conocida la anécdota que en una ocasión, Jaime Escalante aplazó en el examen de fin de año a toda la promoción de aquel otro colegio, como escarmiento, por haberle tratado mal. Los hermanos lasallanos tuvieron que presentar disculpas para que Escalante se apiade y retire su inusual ”castigo”

Otras veces, como aquel día de febrero de 1962, Jaime Escalante nos proponía un problema más complejo, con muchas variantes y esperaba que lo resolviéramos hasta la clase siguiente. En esa oportunidad, nuestra siguiente clase de Física era el día martes, en la tercera hora, cerca de las 11 de la mañana. El problema propuesto era:
“¿Cuál es la fuerza necesaria, en Newtons, velocidad y aceleración suficientes, en metros por segundo, para enviar un objeto de 5,610 kg de peso fuera de la atracción gravitacional de la Tierra y hacer que se sitúe en una órbita elíptica entre 250 y 300 Km de altitud?” Había que tomar en cuenta la Fuerza de Gravedad, la cual, según Newton corresponde a 9.8 metros por segundo al cuadrado, el peso del objeto, la velocidad necesaria en forma vertical, y calcular el ángulo correspondiente con relación a la curvatura de la Tierra. El objeto era cilíndrico con un cono en un extremo.

Al día siguiente, el profesor Escalante solicitó a quién haya encontrado la respuesta, pasar a la pizarra y demostrar la solución.
Muchos años después, en la película Stand and Deliver que lo hizo famoso y conocido en el mundo entero, veríamos ese método en acción, “Stand and Deliver” justamente se traduce en esa forma, “párate y demuestra lo que sabes”, Escalante nos decía: “¡A la pizarra!”. No recuerdo bien si fue Juan Ballón, Iván Finot, Gonzalo Vega, Gonzalo Velásquez o Abelardo Zapata (los más aventajados en Matemáticas y Física de mi curso) quienes salieron al pizarrón, la memoria ya no es tan fiel. En todo caso, sí recuerdo que alguien (me parece que fue Iván Finot) se acercó bastante a la solución, pero no en su totalidad. Escalante felicitó a quienes habían intentado resolver el problema y se acercaron al objetivo, y pasó a dar la respuesta.



El problema propuesto tenía que ver con algo de mucha actualidad en esos momentos. La puesta en órbita de la nave espacial Friendship 7 (Amistad 7), del Proyecto Mercury de la NASA, piloteada por el astronauta John Herschel Glenn Jr., primera misión orbital de los Estados Unidos (previamente hubieron dos misiones sub-orbitales, de los astronautas Alan Sheppard y Virgil Grissom, respectivamente).
Jaime Escalante nos había propuesto que resolviésemos el mismo problema que tuvieron que encarar los científicos de la NASA - National Aeronautics and Space Agency (Agencia Nacional de Aeronáutica y del Espacio).

El 20 de febrero de 1962, el astronauta John Glenn, piloteando su nave espacial impulsada por un Cohete Atlas LV-3B, lanzado desde el Complejo 14 de Cabo Cañaveral (hoy Cape John F. Kennedy Space Center, Florida, en homenaje al presidente que propuso a su nación “poner un hombre en la luna, antes del cierre de esa década”), completó exitosamente su viaje de tres órbitas a la Tierra, alcanzando una altitud máxima (apogeo) de 265 kilómetros, a una velocidad promedio de 17,500 millas por hora (aproximadamente 7,840 metros por segundo). El cohete Atlas, la nave “Friendship 7”, el astronauta y su torre de rescate pesaban en conjunto los 5,610 kg de peso que mencionó el profesor Escalante en su problema a resolver. El histórico viaje de John Glenn duró 4 horas, 55 minutos y 23 segundos y la nave retornó a la Tierra en la cercanía de las islas Gran Turk, siendo luego rescatada por el portaaviones USS Noa. La actualidad del problema era demostrativa de la gran capacidad e imaginación de nuestro profesor para enseñar temas complejos con una facilidad sorprendente.

Esa era la excepcional forma en que enseñaba el Maestro de Maestros Jaime Escalante Gutiérrez. Lo recuerdo nítidamente, porque aquel 20 de febrero de 1962 era mi cumpleaños número 18. Y un joven jamás olvida algo tan hermoso y trascendental en su vida.

René Fernández Araoz
Promoción Colegio San Calixto 62
Universidad Mayor de San Andrés ‘67

Consultant on Chaos
Local Capacity Building
Business Strategies
Guayaquil, Ecuador.


Bookmark and Share




Ooh Don Alonso

7 comentarios:

  1. Es realmente lamentable la perdida que sufre la educación en general, en especial la boliviana. Un abrazo desde la Ciudad de El Alto.

    ResponderEliminar
  2. Lamento no estar de acuerdo con la opinion del señor Rene Fernandez,por que la forma de enseñar mediante el maltrato,la humillacion,el insulto desmedido e incluso violencia fisica "suaves coscorrones",segun los nuevos modelos pedagogicos implementados en muchos paises civilizados no son precisamente un modelo motivacional como el que se menciona en este articulo,este tipo de modelos educativos se sigue usando en la actualidad no lo dudo,pero no podemos permitir que docentes como el arriba mencionado eduquen a muestros hijos,no dudo que el tan mentdo profesor haya sido una persona muy inteligente y sobresaliente en el campo de las ciencia exactas (matematicas,fisica,etc)pero de ahi a tener un espiritu formativo y motivacional dista una gran distancia,es anecdotico el problema planteado sobre la aceleracion de la masa,fuerza,velocidad y otras variables mas que se plantean los cientificos de la NASA,uno de los centros mas importantes a nivel mundial en relacion a la tecnologia aeroespacial y pretender que unos estudiantes de una secundaria esten a la par de ese destacado grupo de investigadores,fisicos y cientificos que estan "años luz" de nuestro desarrollo aeroespacial.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eso es aspirar y tener ideales muy altos; creyendo en la habilidad y la inteligencia de los que se forman...

      Eliminar
    2. Eso es tener visión e ideales altos; creyendo en la habilidad e inteligencia de los que se forman...

      Eliminar
  3. Juan... tales apreciaciones son dignas de una persona que no ha pisado el colegio... deberías investigar quien fue el profesor Escalante y limpiarte la boca antes de hablar de él.... pues sí, el logró lo que a tí parece dificil, logró que muchachos de barrio estén a la par de científicos, demostrando que cuando se quiere, se puede.... pero ese pensamiento obviamente esta a "años luz" de tu comprensión.... ojala tu hijos tengan mejor suerte que tú...

    ResponderEliminar
  4. Juan... eso es lo bueno de la libertad de expesion y opinion, podemos decir lo que nos plazca, pero sabes? creo que es bueno ubicarnos en el tiempo y contexto de este relato, data de 1962! anyo en que yo naci... mas bien que este hombre de Bendita Memoria, solo daba suaves coscorrones, en aquel entonces los mismos padres eran quienes inclucaban a los hijos el respeto reverente hacia los maestros,y autorizaban a estos a castigar a los muchachos si fuera necesario. Recuerdo en Santa Cruz el famoso colegio reformatorio PIPIETA, algunos padres dejaban a los hijos en ese colegio "nalgas y todo", y ojo eso ya era en mis anyos de colegio. Por supuesto que no justifico ningun tipo de maltrato, pero no estoy de acuerdo la forma en que mi generacion, quizas la tuya tambien, ha educado hijos sin respeto alguno hacia los mayores, hijos sin valores que no saben ni siquiera hacer sus camas al levantarse, hijos a quienes se les permite inclusive faltar al respeto a sus propios padres y profesores. Que inversion de valores... Cambalache Siglo XX.

    Encuentro menosprecio hacia la capacidad de los bolivianos de estar intelectualmente a la par de la NASA, en aquellos tiempos la radio era el instrumento estrella de comunicacion, los libros y revistas no eran solo novelas y condorito.

    Por ultimo Juan... quien escribio la historia que comentamos, fue un hombre como pocos, un maestro en todo el sentido de la palabra, un amigo como ninguno... Vaya coincidencia, cuando Isabel posteaba esta nota con su permiso, el se elevaba a la Unicidad de Di's.

    ResponderEliminar
  5. Cuando se hace el comentario de "pero de ahi a tener un espiritu formativo y motivacional dista una gran distancia,es anecdotico el problema planteado sobre la aceleracion de la masa,fuerza,velocidad y otras variables mas que se plantean los cientificos de la NASA,uno de los centros mas importantes a nivel mundial en relacion a la tecnologia aeroespacial y pretender que unos estudiantes de una secundaria esten a la par de ese destacado grupo de investigadores,fisicos y cientificos que estan "años luz" de nuestro desarrollo aeroespacial." es tener desprecio a las capacidades de nuestros estudiantes. Nuestras salas de clases estan llenas de estudiantes en espera que alguien CREA EN ELLOS. Tienen las capacidades. Además, los científicos de la NASA TAMBIEN PASARON POR LA ESCUELA!

    ResponderEliminar

Derechos de Autor © 2016

Todo el contenido de este blog es propiedad intelectual de Isabel Velasco - isabelvelasco@hotmail.com