7 de mayo de 2010

VICTOR PAZ ESTENSSORO, EL GENIO, EL CHAPACO!




Una tarde de Enero de 1987, la casa de mi padre en El Prado de La Paz se hallaba convulsionada, era un caos, mi papá, ya entradito en años había desaparecido.

Mi mamá se agarraba la cabeza y se jalaba los cabellos, pregunte el por qué de esa situación y la respuesta fue:

“Que será de tu padre, no aparece por ninguna parte, lo estamos buscando por todas partes, se ha hecho humo, ha desaparecido de la ciudad, que le habrá pasado”

Mi madre siempre fue bastante exagerada, pero consultando con los chicos que trabajaban con él, especialmente “El Ricardo” quien era su compañero, guía y vigilante. Don Gastón se había esfumado de la faz de la tierra, lo andaban buscando por toda la ciudad.

Me preocupe bastante, sin embargo no me faltaba razón para dudar de que estaba metido en algún presterío o en alguna reunión política, probablemente en la Casa Rosada que era su segundo hogar, en la Alcaldía, o en el Senado, pero era domingo y eso medio imposible.

Después de llamar a todo el mundo, corretear por aquí por allá, ya al atardecer del fatídico día, cuando las fuerzas nos habían abandonado y ya lo dábamos por perdido, lo vimos entrar cachazudamente, por el callejón como siempre, lento, cabizbajo, con el saludo atento y ceremonioso, esta vez no estaba con su tradicional traje, más bien informal con una chamarra y sin sombrero.

Ayy Dios mío se armo el laberinto en mi casa, en cuanto llego, lo sometimos a una interrogación bárbara, mi madre con sus ataques característicos de histeria, lloraba:

“Donde has estado, nos vas a volver locos a todos”
“Que voy a hacer contigo” –
Que pasa- Contesto él con toda calma, porque tanto escándalo, estaba pues con el Victucho!

Qué Victucho- cacareo mi madre!

El Víctor pues hija, en la Casa Presidencial!

Ahí nos cayó el rayo…claro su íntimo, su amigo de toda la vida, su cuatazo, su compañero en la guerra, su confidente…como no pues!!!

Mi madre estaba furia, le dijo histérica:

Que hacia pues con el Victucho en Domingo, no se supone que el pobre hombre tiene que descansar, además de cómo has entrado a la Casa Presidencial?

Mi papá con toda calma se sentó en “su sillón” de toda la vida y le dijo…

Marilú, hija, no me vas a creer, yo estaba paseando por el Prado, camine por más abajo y más abajo y como ya estaba en San Jorge decidí pues tocar el timbre de la casa de mi amigo, hija!

El mismo me abrió la puerta, no había nadie con él, solito, solito!! Pobre hombre!!

Caramba que soledad pobrecito!! Como pues, el mismo me abrió la puerta el Victucho!

No se la creímos…como el Presidente de la República iba a estar solito. Sin guardias!

La prueba no se hizo esperar.

Mira hija- dijo- me invito unos duraznos que le habían mandado de Tarija y unos higos deliciosos, y pasamos la tarde charlando de nuestras épocas, de todo conversamos!!

Aquí esta…te ha mandado estos para ti!

Ayy Dios Mío! Saco una bolsita de nylon llena de duraznos hermosos, riquísimos que al final con la ansiedad de la preocupación devoramos, estaban realmente deliciosos, esos solo hay en Tarija.

Así era el Dr. Paz, un hombre sincero, amable, querendón! Sencillo y como buen “chapaco” el “Hombre del Siglo” “El más grande estadista de Latinoamérica” en su seriedad, tenía una chispa, un humor sin límites poco conocido.




Entre las muchísimas anécdotas que guardo en mi memoria de sus andanzas, dichos, diretes y mucho más.

Antes de que me visite el “Alzheimer” quiero compartir con ustedes los lectores unas que son realmente de antología.

Después de la Revolución del 9 de Abril de 1952, Víctor Paz Estensoro, llegó a La Paz y se dedicó completamente a rehacer el país, su máximo anhelo era conocer al campesino, a ese hombre “pongo” “llokalla” indio de pantalón de bayeta hasta la rodilla y trenza en la nuca con quien había compartido en el Chaco, al que conocía de lejos, por encima, se podría decir. El quería acercarse a ellos, a las masas, a los amautas, a los jilacatas, a sus costumbres.

Como era tarijeño y no tenía idea de cómo era la vida en el Altiplano de los Andes en las grandes comunidades indígenas del país. Decidió llegar a ellos, conversar, contarles su proyecto, hacerle promesas, no hablaba ni un poquito de aimara, para ello acudió a mi papá el entonces Prefecto de La Paz Gastón Velasco Carrasco un aymarólogo de primera categoría.

Esos hombres de antes, no solo eran valientes, revolucionarios y duros de matar, fueron criados por mamás y tatas indígenas, compartieron juegos y aventuras con los hijos de estos y es bien sabido que todos hablaban o quechua o aimara de lo más bien, como nativos bolivianos que eran.

Juntos emprendieron viaje hacia el altiplano. Su primera parada Huarina, los indígenas estaban locos de felicidad, lo recibieron en andas, los pututus llenaron el aire de los Andes, los tambores no cesaron durante días, los sicuris y zampoñas no dejaron de bailar y de tocar, la recepción fue fenomenal. En todas las montañas nevadas de los Andes se escuchaban los sonidos de fiesta característicos de los habitantes de esa región! Bajo el cielo azul intenso de nuestras montañas la fiesta era excepcional. Dirá la historia algún día, o seguramente ya lo ha hecho, de aquellos recibimientos fabulosos.

En un balconcito de la escuela donde fueron recibidos tan ilustres personajes en la localidad de Batallas, las banderas rosadas del MNR eran agitadas por miles…no cientos...Miles de campesinos vestidos con sus atuendos espectaculares, esos viajes fueron sin duda magnificas demostraciones de alegría, fanatismo y esperanza. Lo sensacional de todo esto, era por cierto que nadie los obligaba, ni nadie pistola en mano los empujaba, las muestras de cariño, alegría y respeto, estaban en el aire, en ellos, en los corazones, el “pongueaje había terminado” nuevos vientos de esperanza soplaban en Bolivia!

Comenzó Don Víctor con su discurso en castellano y con acento chapaco…nadie le entendía ni una palabra, los anfitriones estaban perdidos, lelos, miraban al más allá en busca de alguna respuesta, que pues había traído este hombre, el salvador, que ni siquiera hablaba en su idioma…de pronto Víctor Paz Estensoro, paro de hablar, se dirigió a Don Gastón diciéndole:

Che Gastón, mira pues, estos están papando moscas, no me entienden nada, que hacemos, mejor vos háblales y les dices todo lo que yo he dicho ya.

Oh!!! para que la vida, mi papá comenzó con uno de esos discursos de antología y de pronto las banderas bolivianas y las banderitas rosadas, comenzaron a flamear, la muchedumbre frenética, histérica gritaba, aplaudía….expresiones de alegría, cariño!! Vivas.. Jallallas por aquí y por allá, los campesinos estaban delirantes…Víctor Paz aplaudía de rato en rato, al mismo momento que lo hacían los miles allí reunidos…

La cosa se estaba complicando para el “Chapaco” presidente, puesto que en esta ocasión el estaba más perdido que nadie. De pronto dice que mi papá sintió un jalón en su saco y se dio la vuelta, mirando al Presidente con ansias le dijo “que pasa”?

Che Gastón no te extralimites…creo que les estas ofreciendo mucho che…cuidadito!!! Estos están loco de la alegría y de repente no vamos a poder darles mucho! Mira pues si están enloqueciendo de felicidad!!

Ya pues BBB no les ofrezcas mas, despuesito tu vas a tener que darles yo no!!

Dicen los guardaespaldas y secretarios de Víctor Paz a quienes conocí, especialmente al Señor Herón Delgado y al famoso Llokalla Pabon de quien tengo el mejor recuerdo, que me escuche en donde este ahora, que Gastón Velasco fue llevado en los hombros de los campesinos delirantes y el Dr. Paz atrás de el. Reíamos mucho las miles de veces que contaban esa historia, lo lindo es que ellos contaban la misma con acento tarijeño lo cual agregaba más humor a la anécdota-
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Durante el último mandato del cuatro veces presidente de Bolivia el Dr. Víctor Paz Estensoro el año 1985 todo el país sabia y estaba consciente de que este hombre brillante, el gran estadista no estaba para recepciones, ni fiestas, ni aglomeraciones, el recibió la banda presidencial con la sabiduría de un santo, todos los de su entorno, los ministros, su gente, sus partidarios y amigos asumieron la situación con plena confianza en él, en el hombre, no en el anfitrión ni el estadista de protocolos.

Un día de Abril celebramos en mi domicilio el cumpleaños del entonces Ministro de Defensa Dr. Luis Fernando Valle Quevedo, ofreciendo una fiesta de proporciones, como diría entonces el columnista social “Ficho”.

En ese entonces en La Paz estaba de moda el elegante Hotel Plaza, toda la responsabilidad de la fiesta estuvo a cargo de las expertas de la magnífica atención de este establecimiento turístico.

Estaban invitadas más de cuatrocientas personas, la plana mayor del MNR, los ministros, senadores, diputados, los generales de las cuatro fuerzas y en fin todos los “quien es quien de La Paz y del partido obviamente. La orquesta de la banda del ejército amenizaría la recepción. La invitación al Señor Presidente de la República había sido enviada, pero no había la menor duda de que el Señor Víctor Paz no asistiría a la reunión. Ya congregados los invitados en los salones y en plena conversación se escucho un murmullo y cundió el nerviosismo, un silencio sepulcral anuncio la llegada del Primer Mandatario a la fiesta, era algo imposible de creer!

Se dieron las ordenes de tocar la marcha presidencial y todos se pusieron nerviosos, los hombres se arreglaron las corbatas, algunos el peinado y las damas optaron por su mejor pose, en el mejor ángulo.

En el salón se escucharon los acordes de la conocida melodía y yo, como anfitriona me dirigí hacia la puerta, la abrí y apareció el Dr. Paz luciendo un abrigo oscuro de paño de la mejor calidad, una elegancia. Lo seguía un oficial de la policía, su guardaespaldas y otras personas más.

Saqué de donde pude mi mejor pose, pedí a Dios que me iluminase y me haga recordar todo lo que aprendí en el colegio de etiqueta al que asistí y seguramente fui una de las mejores anfitrionas.

El presidente me saludó me dio un beso y se saco parsimoniosamente el abrigo, en el salón las casi quinientas personas guardaban un silencio de ultratumba, todos vista al mandatario, este salón se encontraba en un nivel más bajo a la recepción por ende el Mandatario miro a todos los asistentes con una calma de pánico! Les hizo una revisión exhaustiva…luego de unos momentos en los cuales él se tomó la molestia de observar a todos los allí reunidos, dirigiéndose a su escolta le dijo con parsimonia:

Capitán...Por favor no suelte mi abrigo en ningún momento, porque esto está lleno de movimientistas y me lo pueden robar!

El silencio del momento fue roto con la gran carcajada de todos los invitados quienes aplaudieron el cascarillo del gran hombre, del Presidente Víctor Paz Estensoro. El Gran Estadista, el “chapaco” carismático el Hombre del Siglo a quien tuve el honor de conocer desde que tengo memoria.

Isabel Velasco.

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6 comentarios:

  1. Es un bello intimismo el que relata esta dama. Tuve el honor y la suerte de ser amigo del Dr. Paz, como lo fue mi padre desde la niñez. En su último periodo presidencial, me destacó tanto, que -a pesar de ser opositor- el noble paisano, me honró con su eterna amistad.

    Donde estuve, en la vida diplomática me pedían "detalles" de su vida y hasta del milagro de la hiperinflación que paró, en este país -no país, con la sencillez del bolsín. como Estadista que fue. Di charlas y conferencias al respecto. Inmortal en la gloria. Voy a copiar y dar el texto a su hijo Ramiro que vive en Tarija (especialmente) para que se vea "reflejado" en tan bien puesta nota de Isabel Velasco y y de yapa conocí a Don Gastón otro titán de la historia; como así a sus sobrinos Gonzalo, Raúl, Javier y Fernando Campero Paz, para que aquilaten la inmensidad de hombre que "es" el Dr. Paz, además que -dentro del proceso autonómico de Tarija-, lavaremos la ofensa de haber retirado su figura en la llamada Asamblea Plurinacional, mezquindad de humanos, que han hecho levantar mi furia en un artículo que escribí!

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  2. El Dr. Victor Paz Estensoro fue un hombre querido y amable, en su sencillez reflejaba la gran inteligencia que fue autora de cambios enormes en la histori de Bolivia, Gracias por este relato tan intenso que me llego al corazon y de todos los que compartimos el mismo.
    Gracias por levantar el animo de los MNRresitas que somos ahora la Tercera Fuerza del pais y listos para levantarnos.
    Algun dia la historia recopilara esta informacion y hara mas grande el perfil de este "chapaco" que fue el autor de los mas grandes cambios en la historia de Bolivia
    Honor y Gloria al Dr. Victor Paz Estensoro!

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  3. Mi nombre es Ramiro Morales y soy hijo del doctor Ismael Morales Pareja que fué médico personal del doctor Paz durante todos sus periodos como presidente de Bolivia.
    En nuestras tertulias íntimas me contaba mi padre que pensaba que el Dr. Paz era un gran estadista. Y efectivamente, medio siglo después la historia lo reconoce como tal.
    De todas las medidas que tomó como primer mandatario, yo pienso personalmente que la que mejor resultado ha dado, ha sido la Reforma Educacional. Hoy en día hasta el más pobrecito indio de la puna no se quiere quedar sin estudios. Prueba de esto es que actualmente hay alumnos que acuden a nuestra primera casa de estudios, me refiero a la Universidad Mayor de San Andres, con sus trajes típicos.
    Otro asunto: Si viajas por cualquier estancia, pongamos por caso Luribay, en la provincia Loayza del departamento de La Paz, tiene muchas estancias donde no falta la escuelita o escuelasa, como es el caso de la finca Cuti de Luribay, propiedad de mis familiares Loayza Molina.
    Hay una anécdota respecto a esta hacienda. Ya antes de los tiempos del doctor Paz Estenssoro, habia un magnífico señor rector de la llamada Universidad de Cuti. Alli se graduaron los mejores chupacos de La Paz y alrededores. El examen lo aprobabas siempre que pasaras el examen de ingreso que consistía en doblar el codo hasta no poder más. Dió la casualidad que cuando nos tocó vivir alli en Bolivia, el magnífico señor Rector era don Claudio Molina Pareja, tio carnal de mi señor padre, el doctor Morales Pareja. Mi padre fué el único doctor Honoris Causa de la Universidad de Cuti ya que fue admitido como miembro con todos los honores, con la dispensa de no haber tomado nada de alcohol. Esta es la pura realidad.
    Resumiendo, mi tio Claudio le tenia una gran cariño a mi padre y asi mi padre pudo formar parte del claustro de profesores de tan famosa universidad.
    Para terminar debo felicitar a Isabel sobre su articulo sobre la desaparicion de su padre una tarde en La Paz, y traduccion de su discurso en Batallas.
    Realmente, como me contaba mi padre, Paz Estenssoro en la intimad, era una persona entrañable. En lo publico fue uno de los mejores estadistas de Latinoamerica.
    Felicidades Isabel por tan lindo articulo.
    ramiromoralesbcn@hotmail.com

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  4. Qué pena que una de las anécdotas, sea el reconocimiento del propio líder del MNR reconociendo que había que temer a más de un movimientista por que podían aún a él robarle, y… todavía vanagloriamos o nos parece gracioso y todavía nos damos el lujo de publicarlo.
    Por Dios se cambiaron los valores, por eso el país está donde está.

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  5. Isabel, te felicto por el blog. Cuando era niño tuve el honor y la suerte de conocer un verdadero patriota, tu papa.

    En estos momentos en los que veo con tristeza las payasadas del sujeto que esta destruyendo lo poco que tenemos, me reconforta saber que nuestra querida patria produjo hombres con la grandeza del Dr. Paz.

    Mauricio F

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  6. Fue tan amable que mandó a construir 4 campos de concentracón para todo aquel que se lo oponía en la década de los 50.

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